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Todo el Bien que el Mal nos hace
El significado de este título sólo es aplicable a personas que tienen una orientación en la vida, los únicos que pueden utilizar el Mal en su propio beneficio. Cierto es, que el mal no busca favorecer, todo lo contrario, pero, la manera que tengamos nosotros de utilizarlo determina el éxito o fracaso como persona. Con este tipo de mentalidad, veamos ahora lo que nos aporta el Mal.
Gracias Mal: Por intentar comprarnos con dinero y poder social, para que colaboremos en todo lo vil y sucio que repta por el mundo. De esta manera supimos ver lo bueno de la Justicia. Gracias: Por haber sido víctimas de la crueldad, para así darnos cuenta del daño que hace el mal trato a los demás. Gracias: Por hacernos odiar a todos aquellos que no bailaron al son que nosotros tocamos. De esta manera vimos nuestra soberbia. Gracias: Por poner en nuestro camino a personas que se auto engañan para no ver la verdad, su propia realidad. De esta manera comprendimos que la mentira, al final acaba cayendo y destruye a quien la practica. Gracias: Por aplicar un tipo de justicia para nuestra familia y otra para la familia de los demás. Así comprendimos que la parcialidad es el origen de las malas diferencias sociales. Gracias: Por haber sido despreciados por todos los soberbios, que se ponen medallas ajenas con las que buscan deslumbrar y humillar a sus congéneres. Así aprendimos a saber medirnos con la vara de la verdad y justicia. Gracias: Por no querer perdonar, así vimos que quien no perdona, no ama. Gracias: Por recibir malos tratos y a veces darlos, de esta manera supimos cómo se puede lastimar la dignidad de otras personas. Gracias: Por poner en nuestro camino a necios incorregibles, así vimos lo horrible que es no querer ver. Gracias: Por pulsar nuestra ira y dar malas contestaciones. Así nos avergonzamos de herir a los demás, aumentando con ello nuestra sensibilidad. Gracias: Por habernos hecho sentir celos, de esta manera supimos que los seres humanos no son mercancías. Gracias: Por haber sido injustamente criticados por personas que no son objetivas, así aprendimos a valorar la objetividad. Gracias: Por ponernos la vida difícil, así aprendimos a ser más fuertes. Gracias: Por haber usado la violencia contra nosotros, de esta manera aprendimos a controlar el miedo y a defendernos. Gracias: Por tentarnos con la fama. Así vimos lo débil que es quien necesita del continuo halago. Gracias: Por poner en nuestro camino a vanidosos y soberbios, así supimos valorar a quien de verdad vale. Gracias: Por hacernos sentir en nuestras vidas el rigor de los vicios. De esta manera aprendimos a entender la libertad. Gracias: Por hacernos sentir miedo. Así aprendimos a cambiarlo por precaución. Gracias: Por habernos hecho pasar hambre, así supimos valorar las necesidades ciertas del hombre. Gracias: Por vernos hoy tirados sin nada, para darnos cuenta de lo que hemos perdido y de que en realidad, se necesita muy poco para vivir. Gracias: Por hacernos sentir envidia de otros, para así darnos cuenta de que, quien envidia, es por conocimiento previo de su pequeñez. Gracias: Por habernos puesto entre la vida y la muerte al ser agredidos injustamente para así poder valorar de la vida, lo que de verdad es vida. Gracias: Por habernos pinchado con la avaricia y así darnos cuenta de que ésta crea desigualdades económicas nefastas. Gracias: Por haber sido víctima del delito, para así poder entender el daño que hace. Gracias: Por habernos hecho padecer la injusticia de los envidiosos y otros seres retorcidos, así aprendimos lo que no debemos hacer. Gracias: Por habernos tentado con la hipocresía, así nos avergonzamos de predicar y no dar trigo. Gracias: Por quitarnos lo que por justicia nos pertenecía y dárselo a los que por justicia, no les corresponde. De esta manera aprendimos a eliminar el orgullo y el desprecio. Gracias: Por habernos arrojado al suelo, para así poder demostrar que podemos levantarnos de nuevo. Gracias: Por haber hecho daño sin querer a quien amamos, de esta manera aprendimos que es bueno pensar. Gracias: Por hacernos daño, así aprendimos que una persona sensible no es aquella que se lamenta cuando la hieren, sino, esa otra, que no hiere a los demás. Gracias: Por haber sufrido la ira de los ignorantes, de esta manera aprendimos a valorar el conocimiento. Gracias: Por mostrarnos a los pobres de espíritu, así supimos que no heredarán el Reino de los Cielos.
Desde que llegó la Inteligencia Artificial, YouTube se ha convertido en un basurero, podemos ver cómo utilizando esta herramienta informática un montón de cretinos toman personajes famosos, la mayoría muertos e inventan sucesos que obviamente no existieron, tergiversando así la realidad. Es nefasto que estos irresponsables estén tomando a otras personas y haciendo con su recuerdo lo que les da la gana, por eso se puede decir que son mala gente. Me pregunto, ¿por qué hacen eso? y me respondo, porque sienten placer cuando leen los comentarios, donde unas personas ignorantes le siguen el juego, como si lo que han visto fuera una realidad inamovible y hasta algunos son capaces de decir que ya lo sabían. Cuánto se debe de reír el miserable, engañando a la gente y enajenando la impronta que en nuestra sociedad dejaron personajes famosos. Hoy día, los idiotas proliferan en YouTube
Adolfo Cabañero |
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